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Lo que los profesionales usan al mezclar en vivo

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Lo que los profesionales usan al mezclar en vivo

Muchas veces me llegan consultas sobre cómo hacer para lograr mejores mezclas en situaciones de vivo y la respuesta en realidad tiene que ver con lo todo lo necesario para lograr buenas mezclas en cualquier escenario ya sea en vivo o estudio.

En este artículo quiero darte un paseo por los puntos fundamentales que tiene una buena mezcla profesional, pautas que puedes usar para tus mezclas de sonido en vivo y de estudio.

1) El manejo de la ganancia

Una de las primeras cosas que hay que saber al trabajar con audio es que los niveles son muy importantes, tanto para obtener un buen sonido libre de distorsiones, como para trabajar los equipos en el nivel al que están diseñados y funcionan mejor.

Muchas veces buscamos solucionar el tema de las distorsiones desde los faders, compensando los niveles,  atenuando las distintas señales; sin embargo los faders son el último eslabón en la cadena de procesamiento y al llegar allí la señal ha pasado por: filtros, ecualizadores y tal vez etapas de dinámica, en todos los casos con un nivel excesivo y perjudicial para el sonido.

imagen-1-nivel-vumetro

Plugin de medición de nivel en lectura VU, similar a las consolas analógicas para sonido en vivo.

Imagen-2-nivel-RMS-wavesPlugin de medición de nivel en modo RMS/Average, Waves meters. La lectura es de una mezcla que ronda los -20 dB RMS.

La idea es lograr que el nivel óptimo de la señal se consiga al comienzo de la etapa de procesamiento, antes de aplicar cualquier otro proceso y desde la sección de ganancia de la consola. Este proceso se llama estructura de ganancia y tiene como objetivo que el nivel de cada una de las señales que componen la mezcla sea el óptimo. El procedimiento es algo así:

Colocar el fader en 0: es necesario que la posición del fader sea la nominal, para no alterar la lectura.
Colocar en solo una señal: usar el botón de solo de la consola y evaluar el nivel de entrada de la señal.
Revisar el medidor de nivel RMS/Average: para todas las señales con envolvente como: voces, bajo, guitarra, piano, etc. necesitamos apuntar a un nivel de – 20 dB RMS en el dominio digital o 0 dB VU en el dominio analógico.
Para los sonidos percusivos: debemos revisar con un medidor de peaks y apuntar a que el nivel esté rondando -6 dB.
Repetir en todas las señales: para que el proceso sea productivo hay que repetirlo con todas las señales de la mezcla.

Imagen-3-Plugin-manejo-ganancia

Plugin de manejo de ganancia Trim, dentro del secuenciador Pro tools. Se observa una atenuación de 10 dB.

Imagen-4-ganancia-filtros-consla-soundcraft

Vista de la sección de ganancia y filtrado de bajos, de una consola analógica Soundcraft, típica para sonido en vivo

2) Deshacernos de lo que no sirve

La mezcla es la combinación de una gran cantidad de elementos que tienen que funcionar bien en contexto, el problema es que muchos de esos elementos comparten “espacio frecuencial” y empiezan a solaparse entre sí, generando enmascaramiento frecuencial.

Ante la presencia de estos solapamientos frecuenciales nuestro sistema auditivo no es capaz de distinguir bien qué es cada cosa y todo empieza a sonar como una gran bola de graves, a quién no le ha pasado alguna vez. Mientras mayor es la cantidad de elementos que tenemos que combinar mayor es la posibilidad que existan estos solapamientos y que se genere más enmascaramiento con las consecuencias mencionadas.

Por estos motivos uno de nuestros objetivos al mezclar es reducir la cantidad de frecuencias que se solapan entre distintos elementos y en particular vamos a tener que reducir las bajas frecuencias excedentes en unos instrumentos en favor de otros que sí las necesitan.

Por ejemplo cuando tenemos una guitarra eléctrica en la mezcla típicamente tiene bastante energía en las bajas frecuencias, debajo de unos 160 Hz, lo que genera ese sonido potente y lleno; llegado el momento de combinarla con el bajo y bombo empiezan los problemas, ya que ambos elementos necesitan de esa zona para resaltar.

La moraleja es que si queremos que la guitarra y el bajo resalten necesitamos hacer ceder frecuencias a uno de ellos, casi siempre a la guitarra ya que ella puede sobrevivir sin dichas frecuencias.

La herramienta que nos permite hacer este trabajo de separar las frecuencias no útiles en la mezcla se llaman filtros de audio y en particular vamos a usar mucho los filtros pasa altos o High Pass Filters. Veamos algunos tips para aplicarlos:

  • Lugar de aplicación: se sugiere que los filtros vayan después de la etapa de ganancia y antes que la compresión o etapas de control de dinámica.
  • Pendiente o Q: con un valor de 12 dB por octava se cubren la mayoría de las aplicaciones de mezcla.
  • Frecuencia de corte: se sugiere probar con valores entre 100-300 Hz, hasta encontrar el punto en que se separan los elementos, sin perder demasiadas características tímbricas de cuerpo o calidez.
  • Se aplican en: casi todos los elementos de la mezcla exceptuando el bajo y el bombo, por ejemplo: guitarras, voces, coros, piano, efectos de tiempo, etc.

Imagen-5-Filtro-pasa-altos

Plugin de filtrado en modo pasa altos o High Pass Filter, que corresponde al filtrado de bajas frecuencias. En el ejemplo la pendiente del filtro es de 12/dB por octava y la frecuencia de corte de 150 Hz.

3) Ecualizar a la inversa

¿Qué pensarías si te dijera que has estado usando el ecualizador de la manera incorrecta? Tal vez lo mismo que pensé cuando escuché eso, que no puede ser.

Resulta que solemos usar el ecualizador para agregar frecuencias a determinado elemento, la mayoría de las veces frecuencias que queremos resaltar o que le faltan a dicho elemento. Por ejemplo la voz, no resalta mucho la ecualizo en los medios agudos; la guitarra no corta en la mezcla la ecualizo en los medios, etc.

Solemos aproximar la ecualización agregando decibeles a ciertas frecuencias porque los cambios son inmediatos y los podemos notar, sin embargo esta forma de ecualizar nos deja sin espacio en la mezcla y rápido. Cada vez que agregamos energía a un elemento estamos perdiendo esa energía respecto al headroom o resto de mezcla y rápidamente nos acercamos a un sonido duro, estridente y saturado.

La solución a esto es usar el ecualizador a la inversa atenuando zonas frecuenciales que no son útiles o aportan negativamente al sonido de la fuente; puede ser que una voz suene algo opaca y si atenuamos unos decibeles entre 200-400 Hz mejora mucho el sonido.

Otro ejemplo es cuando el bajo suena turbio, zona entre 200-500 Hz, si buscamos la frecuencia que más exagera el problema la podemos atenuar y mejorar el sonido; típicamente el sonido será más claro, limpio y presente, sin haber agregado un decibel a la mezcla e incluso aumentando el headroom.

Algunas sugerencias para usar la ecualización sustractiva:

  • Detectar lo que suena mal: esto depende del entrenamiento auditivo y es algo que tenemos que desarrollar; sin embargo un buen entrenamiento es escuchar cómo suena una muy buena grabación de una voz, bajo, guitarra, etc. Si lo que escuchamos dista mucho es porque hay cosas que no aportan.
  • Usar el barrido frecuencial: una forma de detectar la zona frecuencial problemática es usando la técnica de barrido frecuencial y focalizar lo más posible la frecuencia.
  • Cuidar el ancho de banda: cuando quitamos frecuencias de un elemento tenemos que cuidar de no afectar demasiado las frecuencias aledañas a la ecualización, de tal manera de conservar lo bueno. Por este motivo se sugiere usar anchos de banda selectivos para este tipo de trabajo.
  • Cuidar la cantidad de decibeles: casi siempre el atenuar una zona negativa mejora el sonido, pero la clave es hacerlo lo justo y necesario ya que ir demasiado va a empezar a modificar el timbre del sonido y puede arruinar las buenas características. Te sugiero probar entre 3-6 dB de atenuación.

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Ejemplo del uso de un ecualizador paramétrico para hacer una ecualización sustractiva en los medios graves 200-500 Hz.

4) Dar más de lo bueno

Ahora la ecualización aditiva no es del todo negativa, ya que en realidad podemos usarla para resaltar lo positivo que tiene cada fuente de nuestra mezcla. En particular nos es muy útil para representar bien la zona de los medios, que es vital para que la mezcla suene con claridad, definición y sonoridad.

La idea es identificar las frecuencias positivas que tiene cada una de nuestras fuentes y buscar de resaltar con unos decibeles de ecualización en esa zona, usando un ancho de banda poco selectivo para lograr resultados musicales.

Para trabajar la zona de los medios se puede probar filtrando la mezcla entera en 100-200 Hz y escuchar si todos los elementos se entienden todavía, de lo contrario tenemos que trabajar con ecualización para definirlos más entre 3-6 kHz.

Veamos algunas sugerencias para esta ecualización:

  • Buscar lo bueno: en general todos los sonidos de la mezcla tienen un punto dulce que podemos realzar, en particular en la zona de los medios agudos (3-6 kHz).
  • Usar el barrido frecuencial: para detectar la frecuencia real de la ecualización nos podemos ayudar con esta técnica, lo que hay que identificar es el punto donde se pone bueno el sonido y fijar allí la frecuencia.
  • Tipos de curva de ecualización: dependiendo de lo que vas a realzar se sugiere usar una curva shelving (bajos y agudos) o una curva campana (medios bajos, medios agudos).
  • Anchos de banda: para este tipo de EQ se sugiere usar anchos de banda poco selectivos, es decir campanas más bien grandes.
  • Cantidad de decibeles: si usamos un ancho de banda poco selectivo son necesarios menos decibeles de ganancia, prueba cambios de hasta 6 dB, para mantener el timbre intacto.

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Ejemplo del uso de un ecualizador paramétrico para hacer una ecualización aditiva en los medios agudos 3-6 kHz.

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Vista del trabajo de ecualización sustractiva y aditiva típica de una pista.

5) Distribuir el procesamiento

Uno de los puntos clave para obtener buenos resultados en una mezcla es no exigir demasiado un solo procesador, tanto en la ecualización como en la compresión y es que las mezclas profesionales se obtienen con varias etapas de estos procesos, cada uno haciendo una pequeña parte del trabajo.

En lo que es el trabajo de estudio de grabación, el sonido se va obteniendo desde la elección del instrumento y posicionamiento del micrófono, que es una pre ecualización, luego se puede aplicar una ecualización leve junto a algo de compresión.

A la hora de mezclar el sonido grabado ya tiene características cercanas a lo que se busca del resultado final, por lo que se pueden aplicar otras instancias de ecualización y compresión para llevar el sonido hacia su punto cúlmine.

En lo que es el sonido en vivo también se aplican estos conceptos pero de otra manera, se debe trabajar mucho la microfonía para capturar un sonido que sea lo más cercano al ideal posible, para necesitar la menor cantidad de ecualización y compresión.

Luego podemos aplicar ambos procesos en cada canal de la mezcla para moldear el sonido individual de cada elemento, continuar aplicando otra etapa de procesamiento en el subgrupo de cada familia de elementos por ejemplo: batería, voces, guitarras, etc. Finalmente podemos dar un toque final en el bus de mezcla o master fader, con una compresión muy suave o ecualización musical de finalización.

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Vista del uso de subgrupos y su procesamiento a manera de inserción en un secuenciador digital tipo.

La clave reside en saber cuánto de cada procesamiento se puede aplicar, para obtener los mejores resultados posibles; típicamente podemos verlo como que en los canales individuales vamos a hacer los mayores cambios, en los subgrupos vamos a reafirmar el sonido y en el bus de mezcla solamente haremos un pequeño retoque.

Esta es la manera en la que se procesan las producciones profesionales y podemos usar el concepto para cualquier producción tanto en vivo como en estudio. Algunas sugerencias al respecto:

  • Para el procesamiento de los canales: se puede trabajar para cambiar considerablemente el timbre y dinámica de cada elemento, teniendo en cuenta que el sonido funcione en el contexto de esa familia de elementos y de la mezcla.
  • Para el procesamiento de subgrupo: en esta etapa se sugiere trabajar la compresión y ecualización para realzar lo positivo de la fuente o para lograr un sonido más homogéneo. Los cambios en este lugar son más globales y por lo tanto hay que cuidar mucho las cantidades de cualquier proceso, ya que podemos arruinar el sonido con facilidad.
  • Para el procesamiento del bus de mezcla: se sugiere trabajar la compresión y ecualización de manera muy sutil, buscando realzar lo bueno de la mezcla y un sonido un poco más homogéneo. Los cambios se miden en fracciones de decibel e incluso un par de decibeles pueden cambiar drásticamente la mezcla; actuar con mucha precaución en esta etapa y ante la duda abstenerse.

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Ejemplo de procesamiento en una de las familias o subgrupo de una mezcla. Se observa el uso de un compresor y ecualizador en serie trabajados de manera sutil.

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Ejemplo de uso de un compresor de bus para la mezcla entera, se puede observar una atenuación de poco más de un decibel, un proceso bastante sutil.

Estas son algunas de las cosas más importantes que se llevan a cabo constantemente en las mezclas profesionales para sonido en vivo y en estudio, que se pueden complementar con otras técnicas como el manejo de dinámica con la compresión de peaks, de balance/RMS o incluso la compresión paralela, también es importante el uso de efectos de tiempo y el manejo de las herramientas de medición, para respaldar lo que escuchamos al mezclar.

Si bien el camino es largo con estas sugerencias espero que estés un paso más cerca de lograr mejores resultados con tus mezclas hoy.

 

Soy Ingeniero de sonido radico en Buenos Aires, Argentina me dedico a la edición, mezcla y masterización de audio de manera profesional. También soy el creador y redactor principal del blog 7notas estudio, que busca brindar información sobre temas de audio en profundidad y en un lenguaje entendible para el usuario del home studio moderno. Soy Autor del libro sobre mezcla de audio titulado “La mezcla de audio: herramientas, estrategias y buenas prácticas”. Realice tareas de mezcla y masterización para artistas como Ana Magiar, Sonomática, Bibiswing,Francisco Liberia Bellot, Josue Bea, Oskar no feeling, Joandris Suárez, Banda Zeta, La Maga Blues.

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