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La importancia de recordar que Jesús Ganó.

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Estamos comenzando a entrar en esta época del año en la que celebramos la pascua, la Semana Santa; y con esto me he dado cuenta que es algo muy curioso e interesante ver como los seres humanos necesitamos “fechas específicas” para recordar algo importante.

En esta semana muchas iglesias y ministerios preparan eventos, reuniones especiales, contenido especial, pero ¿por qué lo hacemos?.

La semana Santa consta de recordar la Pasión, muerte y resurrección de Jesús, aquello que nos marcó como cristianos al momento de tomar la decisión de seguir sus pasos, su ejemplo y su vida, aquello que nos justificó, perdonó nuestros pecados y nos brindó la vida cuando merecíamos la muerte.

En lo personal pienso que no es necesaria solo una fecha o una semana específica para tener en mente lo que Jesús hizo por nosotros. Tal vez ahora tu podrás preguntarme… ¿Entonces porque escribes acerca de esto, en esta semana específica?; la respuesta sencillamente es, porque quiero que en estos días que recuerdas este acontecimiento, pueda marcar tu entendimiento y te sea revelada la importancia de recordar y tener siempre en mente lo que hizo Jesús, todos los días, todos los meses y años, y no solo una semana.

Te digo esto porque yo he visto como hay personas, de otras religiones y aún dentro del cristianismo que usan esta semana solo para “redimirse”, es decir, después de haber pasado el tiempo robando, mintiendo, traicionando, llegan a esta semana y pretenden calmar su conciencia celebrando la pascua, pero amigos de eso no se trata en absoluto.

Es impresionante analizar cada una de las obras de Jesús; los enfermos que sanó, los cautivos que liberó, los injustos que justificó… y todo se engloba en una sola cualidad, su amor.

Si tu analizas la Biblia, todo lo que hizo Jesús fue por amor, y todas las cosas que nosotros hacemos nos dirigen a su amor.

Jesús ganó la batalla que nosotros debíamos pelear, ganó la paz que nunca podríamos encontrar por nuestra cuenta, ganó nuestra vida para que no la perdiéramos, Él murió, pero resucitó venciendo a la muerte; Jesús Ganó.

Por ese acto de amor incondicional es que tú y yo estamos hoy de pie; sí hay luchas, sí hay tristeza, sí hay decepciones, sí hay malos ratos, pero si entiendes la importancia de lo que Él hizo podrás vivir eternamente agradecido y serás consciente de que aunque pecamos, aunque fallamos y aún cuando llegamos a darle la espalda a Jesús, Él siempre buscará la manera de que estés seguro en sus brazos, en sus camino.

Jesús ganó la victoria para nosotros, por lo que debemos vivir seguros y confiados en que nada podrá contra nosotros, porque Él está en nosotros.

Eso es lo que debemos recordar, no solo esta semana, ni en un punto específico del año; sino todos los días.

Usa estos días para reflexionar en esto, no te sientas culpable si ha llegado a fallar, ni te sientas inseguro si te has alejado; no hay montaña lo suficientemente alta que Jesús no escalaría para encontrarte, ni hay obscuridad que Él no alumbre para encontrarte, Él ya pagó el precio y eso es lo que debemos recordar.

No murió en vano, ni se quedó en la tumba; Él resucitó y así nos regaló el vivir cuando merecíamos morir.

‘Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, en su gracia, Dios gratuitamente nos hace justos a sus ojos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado, porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y a los pecadores los hace justos a sus ojos cuando creen en Jesús.’
Romanos 3:22-26  (NTV)

En cada paso que des, cada cosa que realices, cada ves que hables, cada ves que des tu servicio en el ministerio donde estés; siempre ten en mente y enfócate a que las personas sepan que Jesús Ganó.

Gracias por leerme, si te gustó compártelo con alguien, deja tu comentario; me interesa saber lo que opinas.

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Admirador y seguidor de un personaje icónico de todos los tiempos, Jesús. Músico, adorador, productor, comunicólogo y tecnoiglesiologo.

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