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Como salir de la rutina al momento de mezclar.

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¿Te ha pasado que tus mezclas dominicales suenan igual?
Si tus mezclas son una rutina de similitud mental, es hora de probar algo nuevo. Los puntos que voy a decir no tienen ningún orden en particular pero son cosas que yo he intentado y me funcionaron para darle una nueva frescura, darle una renovación a mis mezclas.

Todos pasamos por lo mismo. El mismo líder de alabanza, el mismo grupo de alabanza, las mismas canciones, el mismo equipo de sonido. Y nuestras mezclas están en una rutina de monotonía, y si es tu caso, entonces es hora de probar algo nuevo.

Cierra tus ojos.

Cerrar el sentido de la vista puede ayudarte a enfocarte más en tus oídos. Si miras el escenario constante, es posible que no estés escuchando tan bien como se debería. Incluso puedes llegar a pensar que suena mucho o no por tus ojos.

Dale a tus oídos toda la atención al cerrar los ojos para escuchar realmente. El primero paso que te recomiendo es escuchar la mezcla en general, es decir si las voces e instrumentos se entienden y luego preguntarte:
¿Hay algo que sobresalga o falte?
¿Las voces son claras sin llegar a lastimar?
¿Los instrumentos de la capa media suenan armoniosamente?

El único peligro aquí que uno puede correr es que estén pensando si estás haciendo tu trabajo y/o estas dormido de pie. Y si te llega a pasar que alguien te atrape con los ojos cerrados durante ese tiempo, no olvides terminar con un “¡AMEN!”

Verifica cada canal.

En el transcurso de cada canción es común que nos fijemos en uno o dos canales y descuidamos a los otros canales. Una forma de evitar esto es hacer un check list mental poniéndole nuestra atención a cada músico y vocalista y hacernos las siguientes preguntas:
¿Lo que está tocando o cantando aporta a la mezcla de la canción?
¿Se escucha lo que está tocando o cantando?
¿Está tocando matizado o con nada de matiz?
Después de responderte estas preguntas y si es necesario ajusta el volumen del fader, entonces sigamos con el siguiente instrumento o voz.

Ahora, intenta hacer esto con los ojos cerrados con cada instrumento y/o voz. Si no te gusta como quedo vuelve a repetir una y otra vez hasta que lo escuches sea agradable.

Baja el volumen.

Nuestros oídos se cansan, especialmente cuando el volumen es alto. Darle un poco de descanso a nuestros oídos puede ayudar mucho con la fatiga, pero también puede darte una nueva perspectiva a tu mezcla. Este truco lo uso cuando estoy mezclando o masterizando un disco en algún estudio, usando diferentes monitores para referencias, audífonos y la función atenuar. Pero lo modifique un poco cuando estoy haciendo una mezcla con un grupo en vivo, y utilizo audífonos semi abiertos a la mitad de volumen conectados a la consola y ahí escucho la referencia de cómo está sonando mi master a un nivel diferente y para no aislarme totalmente por eso uso audífonos semi abiertos, porque si utilizo unos audífonos cerrados me bloquearían el sonido y podría engañar la referencia que estamos buscando. Y el máximo tiempo que he llegado a hacer es de 20 segundos, para darle un respiro o reinicio a mis oídos y me ha ayudado a revelarme problemas en mi mezcla. Y cuando identifico el problema, me quito inmediatamente los audífonos para confirmar y hacer el ajuste en el volumen del fader del instrumento y/o voz.

Da un paseo.

No olvidemos que en nuestra posición debemos escuchar las bocinas directamente y de preferencia estar colocados en la mezcladora al centro del auditorio. Pero también recordemos que no suena igual en todos lados, en pocas palabras, recomiendo salir del área de la mezcladora y caminar alrededor del interior de la iglesia o salón para saber cómo se escucha. Si tu consola tiene la opción que puedes conectar tu tableta, lleva contigo la tableta en este paseo te darás cuenta que una de las principales diferencias que notaras es en el bajo que llega a reducirse, después que en las frecuencias altas se elevan un poco por el rebote por el material del techo y el ultimo y no menos importante qué hay deficiencias sonoras de presión SPL, es decir que no se escucha nada. Y después de escuchar en varias áreas intenta realizar una mezcla que suene lo mejor posible. Y en esas área que no se escucha nada, colocar una bocina que tenga un corte similar al de tu PA y programarle un retraso para que se escuche correctamente.

Llévatelo a tu casa.

Si mezclas continuamente probablemente tengas una idea de cómo suenan tus mezclas. ¿Pero cuando fue la última vez que realmente que escuchas tu mezcla después de la reunión? Grabar la alabanza y adoración para escucharla mas tarde te puede revelar muchas áreas donde puedes mejorar y definir más tu mezcla, porque estas escuchando un registro virgen de la mezcla.

Te recomiendo hacer una grabación con un micrófono ambiental y una grabadora portátil, no tienes presupuesto para un micrófono ambiental y grabadora, puedes utiizar cualquier aplicación de grabación en tu Smartphone, graba tu mezcla de la sala y luego vuelve a escucharla y analiza en que puedes mejorar.

Salir de la rutina de la mezcla no es fácil, pero vale la pena el esfuerzo. Prueba algunos de estos consejos la próxima vez que estés en la mezcladora de tu iglesia. Y antes de que de te des cuenta la congregación te dirá “Sonó genial hoy. ¿Compraron una nueva consola de audio?”

Recuerda que compartir y darle like es gratis.

Servidor, seguidor y adorador de Jesús en espíritu, alma y cuerpo. Tecnoiglesiólogo, Geek, músico, Ing. en comunicaciones y electrónica, encargado de la sala (no la de mi casa si no la de la iglesia), webmaster, motivador y feliz siempre de poder servir a mi Dios.

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