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5 cosas que hacen sufrir a tu operador de audio

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Hace una semana hablé sobre algunos consejos para mejorar la relación entre el equipo de adoración y el de producción y dentro de ese tema me gustaría hablarte sobre una relación que es totalmente directa y que muchas veces es la más propensa a tener problemas o descontentos dentro de la iglesia y esta es: músicos y operadores de audio.

A lo largo de varios años he tenido la oportunidad de conocer diferentes iglesias y esta relación en particular entre músicos y operadores de audio es muy sensible, ya que al ser dos áreas completamente conectadas entre sí es muy fácil caer en situaciones difíciles, con problemáticas y algún descontento provocado por cosas que, si se preven, pueden evitarse y ayudar a mejorar esta relación.

En esta ocasión quiero hablar desde mi perspectiva como músico y director de alabanza, exponiéndote 6 cosas que hacen sufrir a tu operador de audio. para que como músico puedas corregir estas acciones, y dar paso a mejorar tu relación con tu operador de audio, y que puedan servir juntos con excelencia y compañerismo.

1.- Cuando expones los errores.

Los errores siempre serán inevitables, ya sea que tu mezcla en monitoreo no es adecuada o los volúmenes no están balanceados, simplemente hay cosas que pueden surgir, pero el primer error que surge es cuando exponemos los errores de nuestro operador de audio públicamente. En una ocasión presencié una situación así, donde el director de alabanza estaba haciendo algunas señas al operador de audio debido a que necesitaba más monitor, y el operador no entendía lo que necesitaba el director de alabanza, y fue entonces cuando el director de alabanza reclamó desde el escenario al operador, causando que todas las miradas se fueran hacia el operador de audio y este se desconcentrara y molestara. Después de esto la situación entre ambos fue muy tensa ya que comenzaron a discutir y se volvió todo un problema.

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¿A qué voy con esta historia? Como lo mencioné, habrán errores que sucederán inevitablemente, pero aquí la diferencia se verá en la forma en que reaccionamos ante esas situaciones. Siempre lo más sano será buscar un momento en privado donde puedas ponerte de acuerdo con tu operador de audio, exponiéndole tus necesidades y las del equipo de alabanza para que la comunicación sea efectiva y pueda fluir todo con excelencia, pero por favor, nunca expongas las equivocaciones o las situaciones que pasen durante la interpretación, estoy seguro que a ti no te gustaría que te hagan lo mismo.

Ya sea que se trate de un canal con poco volumen o una pista (secuencia) de audio que no se reproduce en el momento correcto, lo último que debes hacer es provocar la guerra contra tu operador de audio. Aprovecha cada oportunidad para recompensar una buena actitud y reconocer el trabajo bien hecho.

2.- Cuando no respetas los momentos de soundcheck.

Una situación que siempre se hace presente en el soundcheck es el baterista que no deja de hacer ruido, el guitarrista que no deja de «riffear» y solear, el pianista que sigue sacando las canciones, etc, etc. Esto es algo que en verdad molesta al operador de audio, ya que por ese desorden muchas veces no se puede hacer la prueba de sonido a tiempo o en orden.

El mejor consejo que puedo dar a los músicos es configurar, afinar y callar. Espera a que la persona de sonido te diga que es tu turno de probar, dale niveles precisos, luego espera a que el resto de la banda termine de probar antes de pensar en tocar otro acorde. Este no es el momento de marcar tus pedales, afinar tu tarola o hacer su solo de bajo. Ten este mismo respeto durante tu actuación, y no solo tu operador de sonido te lo agradecerá, sino que tus compañeros de banda y audiencia también disfrutarán de un mejor momento.

3.- Cuando haces pruebas de sonido demasiado suaves.

Los operadores de audio se topan con esto siempre: la tímida vocalista comprueba sus niveles con el verso más silencioso de la canción más suave de la noche solo para comenzar a cantar a todo pulmón en cuanto inicie el tiempo de alabanza. El guitarrista que comprueba con su amplificador en «2» y dice que la mezcla es perfecta, luego sube hasta «11» a la mitad de la primera canción porque dice que no puede escucharse a sí mismo. Y justo cuando tú, como ingeniero, crees que has controlado tu ganancia y compresión, todos los medidores comienzan a golpear el rojo, y de repente tu tablero se convierte en un desastre al rojo vivo.

Como músicos y cantantes es importante que sepamos probar sonido correctamente. Cuando sea el tiempo de probar tu sonido, hazlo con la misma fuerza con que cantarás o tocarás durante el tiempo de alabanza, para que no modifiquemos todo el trabajo de nuestro operador de audio en un segundo. Confía en tu operador de audio: ayúdales a aprender tus hábitos en el escenario, esto mejorará el sonido en vivo de tu banda y ahorrarás a tu operador de audio muchos dolores de cabeza.

4.- Cuando manejas mal el micrófono vocal.

La mala técnica vocal puede ser muy causada por esto. Lo mejor que puedes hacer por tu equipo de sonido es encontrar un micrófono de escenario que te guste y aprenderlo a usar a la perfección como si fuera un instrumento. Úsalo y estudia los resultados. ¿Cómo colorea tu voz cuando cantas a distancia? ¿Puedes cambiar de manos o transferirlo a un stand sin provocar una explosión nuclear? ¿Puedes maniobrar alrededor de tal manera que mantengas tus niveles y tonos consistentes incluso cuando cambies tu dinámica vocal?

El hecho es que no existe una técnica de plug-in o fader que pueda resolver la mala técnica que tienes del micrófono. Un buen ingeniero de mezclas puede compensar la mala técnica, claro; pero una solución mucho más eficaz para el cantante es conocer su equipo (micrófono) y cómo manejarlo. Tomará algo de tiempo, pero la práctica hace la perfección.

5.- Cuando dejas un desastre en el escenario.

Cables enredados, micrófonos tirados, equipos prendidos, bases de micrófono desordenadas… ¿es en serio?

No hay nada que moleste más a un operador de audio que los músicos seamos desordenados y dejemos un desastre en el escenario. Sé educado y siempre trata de echarle una mano al equipo de audio para desmontar equipos, enrollar cables, guardar micrófonos y lo que sea que puedas hacer para ayudar.

Siempre hay soportes para desmontar, bocinas para desmontar, cables para enrollar y pensándolo bien, solo ofrécete como voluntario para este paso si conoces la forma correcta de enrollar un cable. Ningún ingeniero quiere que sus cables estén enrollados de manera incorrecta, pide que te enseñen y ayuda. Somos un equipo, apoyémonos como tal.

Procura evitar hacer alguna de estas cosas, y verás cómo tu relación con el operador de audio mejora, y juntos podrán continuar sirviendo a Dios con excelencia.

¡Nos leemos pronto!

 

Admirador y seguidor de un personaje icónico de todos los tiempos, Jesús. Músico, adorador, productor, comunicólogo y tecnoiglesiologo.

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